Medio ambiente, energía y contaminación
La contaminación de nuestras ciudades es una realidad cada vez más triste que va ligada en gran parte al desarrollo de la industria y crecimiento económico. Nuestra sociedad goza de un mayor poder adquisitivo relacionado a una supuesta mejor calidad de vida la cual realmente es puesta en cuestionamiento cuando reflexionamos el alto grado de contaminación que se ha desarrollado en los últimos años para el medio ambiente en nuestra sociedad y el consumo excesivo e ineficiente de energía.
El aumento de la contaminación se refleja en el incremento de distintas enfermedades y dolencias entre la población como alergias, enfermedades que afectan la fertilidad, y sobretodo Cáncer. La contaminación atmosférica es la responsable de la alarmante cifra de 16 mil muertes prematuras anuales en España.
Las energías de hidrocarburos mediante su extracción y tratamiento producen una alta emisión de CO2 y metanol en nuestra atmosfera y océanos, a su vez atentan a la salud de cada individuo con sustancias toxicas como el benceno, metales pesados y los PAHs más conocidos como hidrocarburos aromáticos policíclicos.
El transporte y el repostaje de Hidrocarburos juegan un papel importante dentro de los riesgos de contaminación ambiental especialmente en el medio marítimo. En las últimas décadas se han presentado accidentes en el trasporte de hidrocarburos de gran impacto ambiental en las costas ibéricas como el Prestige, que fue culpable del vertido de más de 60 mil toneladas de fuel pesado provocando una lamentable sobredimensionada marea negra que dejó casi 3 mil kilómetros de costas afectadas junto a su ecosistema.
La energía nuclear en España se produce en 10 instalaciones ubicadas en su territorio continental las cuales producen un 16% de la electricidad del país. Esta polémica forma de generar energía gana cada día más detractores por la amenaza que representa para el medio ambiente y el latente riesgo de una catástrofe nuclear. El almacenamiento de los residuos radiactivos tiene un alto impacto medioambiental de gran repercusión social el cual nos lleva a cuestionar este tipo de energía ante nuestra seguridad y bienestar.